Pues... existen decenas, cientos, quizá miles de formas, y tú tendrás que buscar la que mejor se acomode a tu manera de ser, y a tus objetivos. Pero déjame decirte algo: Si lo que buscas es UN CAMBIO GENUINO, no simplemente "cosmético", el proceso no es fácil de comenzar, y mucho menos de sostener en el tiempo.

A menos que procures
un soporte, una guía, un mentor, un sistema de apoyo de algún tipo... tienes pocas chances. No porque carezcas del potencial, sino porque
tus hábitos y todo tu entorno tienden a perpetuar el "status quo".
El no-cambio.
Desde tu propio ego, que detesta los cambios, a tu familia, tus amigos, tus relaciones ocasionales, hasta la propia fuerza de gravedad...
todo se suma en una fuerza contraria a tu intención de despegar.
Y esto no es ni "malo" ni "injusto" ni nada por el estilo. Es simplemente el modo en que el mundo funciona, y
asi debemos crecer: contra la fuerza de gravedad.
(Si te sirve de consuelo, piensa que donde la gravedad es menor, como en una estacion espacial, los astronautas pierden masa ósea y muscular, y desarrollan todo tipo de problemas de salud. No estamos diseñados para un ambiente sin "dificultades", al contrario, éstas son las que nos hacen crecer. La misma tierra que nutre a la semilla es la que puede impedirle alcanzar la luz, a menos que esta se esfuerce lo suficiente.)
Ahora bien,
lo primero que marca la diferencia, y que divide a las personas en dos grandes grupos, es CÓMO PERCIBIMOS LAS DIFICULTADES. Si vemos las dificultades propias de nuestro mundo como "obstáculos" que nos bloquean el camino, que nos "impiden" avanzar... probablemente elijamos quedarnos en nuestra pequeña "zona de confort", enfrentando -y por ende creciendo- lo menos posible.
Pero si elegimos ver a las "dificultades" como DESAFÍOS A SUPERAR, PARA CRECER, en vez de como obstáculos e impedimentos, entonces todo cambia.
¡SI CAMBIAMOS LA FORMA EN QUE PERCIBIMOS EL MUNDO, EL MUNDO CAMBIA! (Después de todo, eso es lo único que podemos cambiar del mundo: a nosotros mismos. Querer cambiar a los demás, o al mundo, sin cambiar nosotros, es inútil, perjudicial, y hasta peligroso).
El cambio de percepción puede conducir al CAMBIO DE PARADIGMA, éste al CAMBIO DE COMPORTAMIENTO, de actitud, de acciones, y éstos al CAMBIO DE RESULTADOS.
Yo me he pasado la mayor parte de mi vida tratando de cambiar. ¿De cambiar qué? TODO: Mi vida, el mundo, en fin, todo. Cada vez que pensaba que había encontrado "la fórmula" de lograrlo, y sostenerlo... me veía retroceder 2 de cada 3 pasos que había avanzado. Y esto se repitió toda mi vida. Llegué incluso a sentirme muy desanimado, a bajar los brazos, a comenzar a justificarme... como la fábula de "La zorra y las uvas"... llegué a pensar como la mayoría:

"Al fin y al cabo no estoy tan mal...", "Será que no es mi destino... no he nacido para eso...", "Si al final, para lograr vivir mucho mejor, hay que corromperse..."
¿Te suena familiar?
Adherí a
ideologías que me justificaran... me refugié en
la poesía de los perdedores... me sentí
víctima inocente de un mundo injusto... un Quijote, un luchador sin esperanza... Todas ideas que tienen su belleza, no lo niego, y que comparten millones de personas; ideas que son "políticamente correctas"... pero que en el fondo son total e incontrastablemente
FALSAS.
Mentiras que
nacen de no entender la vida, y nuestro rol en ella. Mentiras que
nacen de no aceptar nuestro verdadero potencial.
MENTIRAS.
(Y si no me crees a mi, toma el ejemplo de un grande, un luchador como pocos, quizá como nadie en toda nuestra era moderna:
Nelson Mandela.)
Finalmente sucedió que, de la manera menos pensada,
encontré una oportunidad, un modo, un camino, UN SISTEMA.
Y no obstante, al principio me negué a aceptarlo. Por mis prejuicios, por mi ideología, y vaya a saber qué otras razones, que en definitiva son todas
máscaras del miedo, me resistí a adoptarlo... durante nueve meses (Un lapso muy significativo! Podría decirse que fue el tiempo que me llevó VOLVER A PARIRME A MI MISMO).
El día que finalmente accedí a ir a mi primer seminario me senté al fondo, de brazos cruzados, pensando en todo lo que me disgustaba de lo que estaba viendo. Como la zorra, trataba de no olvidar que "detestaba las uvas". Para cuando el seminario terminó, ya me había enamorado de esa oportunidad, y poco tiempo después ya me había "casado".

La "luna de miel" fue muy larga, y maravillosa. Una de las mejores etapas de mi vida.
Hoy estoy saliendo de un año difícil (¿para quién fue bueno el 2008, no?) pero sé que esto es simplemente parte del camino de crecimiento. Sé que habrá nuevas "lunas de miel", y también nuevos años de desafíos (*).
¿De qué estoy hablando? De un SISTEMA DE CRECIMIENTO. El único, de todos los caminos que he recorrido, que me ha brindado tanto, y por ende
EL ÚNICO QUE PUEDO RECOMENDAR. Hay otros, sin duda, pero a mi o bien no me funcionaron, o no los conozco, por lo tanto no puedo recomendarlos.
¿Qué ha hecho este sistema por mí?
En un primer momento,
me devolvió la energía y la vitalidad que había perdido hacía mucho tiempo, y tenía casi ninguna esperanza de recuperar.
Luego
me devolvió el entusiasmo, la ilusión, la esperanza.
Me reunió con gente afin, con soñadores, con buscadores.
Me reencontró con mis utopías de juventud, mis vocaciones.
Resolvió el conflicto de toda mi vida, entre ayudar, servir, y procurar mi propio beneficio y crecimiento; mi conflicto entre crecimiento personal y material... porque en este sistema, el único modo de crecer es ayudando a otros con su propio crecimiento.
Me dio un sistema de desarrollo interior en el cual por primera vez me siento contenido, orientado... pero
sin moldes ni dogmatismos. Un sistema con el cual voy reuniendo mis muchas experiencias dispersas y aparentemente inconexas y erráticas... y muchas cosas más que sería largo y tedioso de explicar.
Claro,
es el testimonio de alguien que, una vez que probó, se sumergió de cuerpo entero en la experiencia. Quien sólo haya probado el agua con el dedo gordo del pie, o haya mirado desde afuera, o haya simplemente escuchado comentarios, y en base a eso haya juzgado... no podrá contar el mismo testimonio. ¡Cada uno elige qué tan genuinamente quiere vivir!
Si lo que tú buscas, entonces, para COMENZAR A CAMBIAR TU VIDA, son IDEAS, este blog está lleno de ellas, y en internet hay información como para ocupar muchas vidas. Pero
si ya llevas suficiente tiempo buscando ideas, y lo que quieres es comenzar a implementarlas, sugiero que te permitas conocer
el sistema que yo usé, y sigo usando, para CAMBIAR MI VIDA.
Con sinceridad y afecto
ADRIAN
(*) (Pululan ahora por allí nuevas oportunidades, más jóvenes y prometedoras... y se me acercan, y tratan de seducirme... pero cuando uno ha encontrado la oportunidad de su vida, la que le mostró la salida, la que le devolvió la esperanza y la sonrisa... cuando uno sabe que ha encontrado la mejor, sencillamente no se va por ahí, persiguiendo cantos de sirena. Algunas personas, que no entienden cómo funcionan las cosas, y no soportan que haya terminado su luna de miel, se sienten tentados a abandonarlo todo y comenzar un nuevo "noviazgo", pero yo no.)